domingo, 29 de marzo de 2009

Espera



Espero te des cuenta
que esa crisálida que dejaste atrás
era totalmente
descartable
y no quería más
que proteger cada una
de tus obsesiones.

Y a pesar de que me moría
por ser ese escudo tuyo,
te alejaste volando
tan alto
y olvidaste, en ese único día
que jamás te elevás tanto
como cuando te enterrás conmigo.

2 comentarios:

pontepreta dijo...

Mi primo, el poeta...

Fauno dijo...

OBSESIONES

ob sesiones

sesiones OB

OB OB OB!